Hoy voy a hablar de un fallo perceptivo que se conoce como el efecto de primacía-recencia. En nuestro entorno hay disponible mucha más información de la que somos capaces de percibir, procesar y recordar. Nuestro cerebro vive una lucha constante por tratar de seleccionar solamente aquella información que es útil para la supervivencia, y para ello ha de descartar información de su alrededor empleando para ello diversas estrategias. La primacía-recencia es una de ellas.Veamos en qué consiste y cómo "beneficiarnos" de ella.
La idea es que ante una serie de datos que, por su tamaño o características, excedan nuestra capacidad para percibir y almacenar toda la información que nos ofrecen, nuestro cerebro tiende a procesar y almacenar solamente aquellos datos que van en primer y en último lugar.
Este efecto se ha comprobado hasta la saciedad con series de números, números y letras y otro tipo de estímulos en que se alteraban variables experimentales como la longitud, el significado o las características físicas de los estímulos. El efecto de primacía-recencia se mantiene en todos los casos, si bien variables como el significado ayudan a corregirlo en parte gracias a otro efecto llamado chunking del que ya hablaremos en otra ocasión.
En mis partidas de 40k he comprobado en muchas ocasiones el impacto de este fallo. Por ejemplo, a la hora de explicar nuestra lista a un oponente si nos fijamos veremos que a lo largo de la partida nuestro rival tiende a recordar mejor los primeros y los últimos detalles que le hemos explicado, mientras que los detalles intermedios tienden a ser olvidados. En mi caso siempre me pasa con mi Bibliotecario. Primero explico qué es, cuánto cuesta, qué equipo tiene y qué poderes psíquicos posee. Normalmente los poderes tienden a ser recordados, al final de la partida incluso se recuerda el valor en puntos, pero a lo largo de la partida siempre tengo que recordar qué lleva equipado, sea la pistola, el combiarma o la opción de equipo que lleve.
Otra aplicación realmente importante de este efecto es la sensación final de la partida. Aquellas partidas que empiezan o terminan de una forma divertida o intensa, con momentos épicos o simplemente con un valor añadido para los jugadores, se recuerdan como más positivas independientemente de lo que haya pasado a lo largo de la parte intermedia de la partida. Recuerdo un caso en que el "desarrollo" de la partida fue realmente espeso y tedioso, con muchos movimientos polémicos y bastante tensión, pero que culminó con un final realmente épico y divertido con varias unidades luchando a muerte por una colina, que era el punto emblemático del campo de batalla. Mi sensación final fue acorde al final, y mi cerebro descartó los pensamientos negativos acumulados hasta el momento. Mi rival me confirmó que opinaba lo mismo.
Estos son solamente dos ejemplos de cómo la primacía-recencia juega un papel en nuestro hobby. Dado que mi misión no es recomendar tácticas para aprovechar esto, dejo que cada uno saque las conclusiones personales que quiera. Mi objetivo es que seamos todos más conscientes de ellos y veamos que podemos utilizarlo para hacer más divertidas nuestras partidas o para competir de una forma sana y a otro nivel nuevo y retador, el psicológico.
Ahora bien, me gustaría que cada uno piense para su disfrute personal situaciones en que ha vivido este efecto y utilidades que puede tener dentro de nuestro hobby. Si además las compartís genial, no hay conocimiento más valioso que el construido entre todos.
PD: Si tenéis dudas sobre términos y conceptos sobre los que hablo seguro que es por mi culpa, pero sí os pediría que no tengáis pudor en comentármelo abajo o por mail, a ver si entre todos construimos un glosario que haga más sencillo y didáctico seguir el blog :P