Hoy os quiero hablar de una emoción social importante como es el orgullo, os explicaré qué es eso del hubris y la relación con el hobby que me ha motivado a contar todo esto. Let's go!
Antes de nada os voy a intentar dar una definición lo más operativa y científica posible de la emoción del orgullo. Como siempre que se habla de emociones, esto no resulta fácil, más que nada porque hay una inmensidad de marcos teóricos coexistiendo y evidencia que les da respaldo, sin embargo ahí os dejo la siguiente:
El orgullo es una emoción positiva que surge dentro del contexto social y que implica dos componentes, por un lado la evaluación de algo como positivo y por el otro la percepción de que uno mismo está implicado en ello.
Esta es una definición global que engloba a procesos fundamentales en la aparición del orgullo:
1.- Valor comparado: El orgullo aparece en situaciones en que la evaluación positiva se hace respecto a algo o a alguien. No sentimos orgullo por pintar bien en sí mismo, sentimos orgullo tras compararnos con personas o grupos de referencia y ver que lo hacemos mejor que ellos. Dado que vivimos en sociedad, valoramos los logros comparándonos con los demás, y por tanto nuestro orgullo siempre es comparado.
2.- Opinión del grupo: Si el grupo valora nuestras actuaciones, nos dan potentes reforzadores sociales, y esto incrementa las posibilidades de que estas conductas vuelvan a aparecer. Si el grupo elogia lo que hacemos, nos sentiremos orgullosos de ello aunque sean conductas reprobables.
3.- Responsabilidad y autoría: Nos sentimos más orgullosos de aquellas cosas que nos han costado esfuerzo y en las que hemos invertido esfuerzos que de aquellas cosas que, simplemente, nos vienen dadas (rasgos físicos, talento, etc.)
El orgullo tiene como funciones aumentar la autoestima y el autoconcepto, fomentar la aparición del motivo de logro, reforzar conductas, reforzar pautas de valoración moral y desarrollar la capacidad para invertir grandes cantidades de recursos en las actividades que producen orgullo.
Ahora bien, ¿qué es el hubris? Por decirlo sencillo, el hubris constituye un grado muy elevado de orgullo, en que las autovaloraciones positivas no se limitan a conductas concretas, sino que son de tipo global. Es decir, sería estar extremadamente orgulloso de uno mismo a un nivel global.
¿Y qué demonios tiene todo esto que ver con Warhammer 40k? Bueno, el otro día un par de amigos me invitaron a ver cómo jugaban una partida, y yo fui gustoso. Por un lado tenemos a un jugador de tiránidos que a base de perseverar y practicar va mejorando poco a poco, participa en torneos y va adquiriendo cada vez más destrezas y logrando mejores resultados. Por el otro tenemos a un jugador de guardia imperial mecanizada con mucho poder adquisitivo, es buen jugador pero nunca participa en torneos ni en ninguna actividad que resulte competitiva.
La partida fue bases con choque de patrullas con la iniciativa para tiránidos, y al final de cuarto turno de la guardia los tiránidos estaban cerca de arrasar, por lo que el jugador imperial decidió conceder la partida. Y hasta aquí todo normal, lo importante llega después. Al terminar la partida, el jugador de guardia apenas nos dirige la palabra, pero no queda aquí la cosa, sigue a lo largo del resto del día así.
El jugador de guardia imperial lleva en el hobby muchos años, primero con fantasy y ahora con 40k, y para él esto de los wargames es algo central. Siempre ha invertido mucho dinero y ha obtenido buenos resultados a lo largo de sus andanzas por el hobby. Es una persona que se enorgullece de sus éxitos y muestra su orgullo a los demás. Sin embargo, como explicaba antes, el orgullo requiere de valoración compartida y del refuerzo de los demás, y eso hace que haya que invertir recursos en crear estrategias que perpetúen nuestro orgullo.
En el caso que tenemos entre manos, el mentado jugador invierte gran cantidad de dinero en tener todos los componentes necesarios para poder hacer listas a la carta. Pero no sólo eso, también regula las situaciones sociales que han de conducir a la partida para tratar de averiguar o condicionar qué va a jugar su oponente para poder confeccionar listas que maximicen sus opciones contra ellos. Es decir, está forjando una estrategia fuera del juego que aumente sus posibilidades de ganar, lo cual propiciará manifestar orgullo y le otorgará los ansiados refuerzos sociales. Del mismo modo, el evitar los contextos competitivos en los que no posee control y se enfrenta a generales desconocidos es una estrategia para tratar de reducir las probabilidades de que su autoconcepto se vea dañado.
A estas alturas resultará ya obvio que el orgullo, además de consecuencias adaptativas, posee otras muchas desadaptativas. Pero, si el orgullo llevado al extremo puede resultar irritante para el grupo social por las conductas agresivas que implica, imaginad las consecuencias de sentirse orgulloso de uno mismo como un todo y aplicar el todo vale para tratar de mantenerlo.
¿Conocéis algún caso similar de orgullo o hubris en vuestro entorno de juego? ¿Se os ocurren más situaciones desadaptativas que vienen dadas por el orgullo? La entrada es eminentemente negativa, pero ¿tenéis algún ejemplo del efecto positivo de orgullo o hubris en el hobby?
Un saludo, cracks.