En la entrada de hoy vamos a ver cómo plantearnos los escenarios futuros, distintas formas de afrontar el cambio y obtener ventaja competitiva de él. Como siempre intentaré aderezarlo con ejemplos para que resulte más claro.
Más vale tarde que nunca, espero que os resulte interesante y podáis aportar vuestra opinión, ejemplos, experiencias y demás :P
A estas alturas del proceso deberíamos tener un mapa del impacto que los cambios tendrán para nosotros a nivel directo e indirecto. Ahora bien, ¿cómo obtenemos ventaja de ello? La parte más primordial de esta fase es la actitud de partida. Para ser capaces de obtener ventaja de los cambios no hemos de percibirlos como algo amenazante, sino como un contexto idóneo en el que poder explotar el entorno para obtener beneficios.
El cambio es inevitable, y como tal será una variable constante en nuestro proceso de inteligencia competitiva. El auténtico reto por tanto no está en tratar de evitarlo, sino en ser capaces de utilizarlo en nuestro provecho de una forma activa y consciente para poder generar beneficio y valor añadido. Así pues hay dos planteamientos fundamentales:
- Reactivo: Es decir, esperamos a que el cambio se haga patente para reaccionar ante él tratando de buscar la mayor adaptación posible, minimizando el daño potencial que pueda incorporar.
- Proactivo: No nos esperamos al cambio, lo prevemos y actuamos en consecuencia antes de que se haga patente. Incluye un margen de error y por tanto tiene tantas opciones de maximizar el daño como el beneficio potencial.
La diferencia principal entre ambas es el foco del control. Mientras que en el enfoque reactivo se lo otorgamos al entorno, en el enfoque proactivo nos lo otorgamos a nosotros mismos. Esto es fundamental ya que supone plantearnos si vamos a asumir riesgos o si no vamos a hacerlo, si vamos a tratar de controlar la situación o a no hacerlo.
Ante los nuevos rumores y casi noticias de sexta edición, muchos tendremos que cambiar partes sustanciales de nuestros ejércitos. Existen dos opciones fundamentales:
1.- Podemos ser reactivos y esperar a ver qué sucede en el metajuego para poder reaccionar a ello e invertir solamente el dinero imprescindible para poder ser competitivos. Este enfoque tiene la ventaja de que casi elimina el margen de error, el riesgo es cercano a cero. Sin embargo, vamos a ir a remolque, es decir, vamos a trabajar sobre el trabajo de otros y eso nos limita de cara a ajustarnos de la mejor forma posible al entorno.
2.- Podemos ser proactivos, leernos el reglamento y asumir el riesgo de hacer un planteamiento propio y personal en base a nuestras habilidades y experiencia. Aumenta mucho el riesgo de hacer una inversión grande que luego no resulte rentable a nivel competitivo, sin embargo, si damos con un nuevo concepto de juego válido y potente a nivel competitivo partiremos de la ventaja del control de la situación, elegimos qué unidades, de qué forma y somos el rival a batir en lugar de los "coches escoba".
Ambos modelos poseen sus ventajas y sus desventajas, pero ambos nos permiten adaptarnos al entorno. Ambos son igual de válidos, uno asume mayor cuota de riesgo buscando el control y el otro la minimiza buscando la supervivencia (en el caso del ejemplo, económica). Cuál elegir es una cuestión meramente personal.
Ahora bien, si parte importante de este proceso de adaptación reside en nuestra actitud hacia el cambio y nuestra estrategia de afrontamiento, no podemos quedarnos simplemente en esto. Hemos de ser capaces de, teniendo en cuenta el análisis de la información y de los impactos, configurar nuestro "futuro ideal". Es decir, en vista del entorno que ahora conocemos, dónde queremos llegar, qué vamos a hacer para conseguirlo y cuándo lo vamos a hacer.
Este recurso, conocido como "las preguntas poderosas", es constantemente utilizado en los procesos de coaching y sirve para establecer metas realistas y específicas, acotadas en el tiempo y que resultan motivadoras, ya que nos permiten sentir control sobre la situación. La ventaja del proceso es que nos permite adaptar todo a nuestras circunstancias personales, por lo que tendremos más probabilidades de lograr nuestro objetivo.
En vista a los cambios que pone sobre la mesa sexta edición, y siendo consciente de que queda una semana para confirmar todo el paradigma completo, me planteo un enfoque proactivo.
Lo más probable es que los tanques resulten nerfeados, y si bien seguirán siendo jugables las listas van a necesitar un cambio de paradigma que permita adaptarse a los cambios. Mi análisis del impacto me ha hecho plantearme que a corto plazo voy a necesitar jugar más infantería y cambiar mi tipo de anti-tanque, es altamente probable que las listas acaben dependiendo de una mayor capacidad ofensiva cuerpo a cuerpo, convirtiendo al elemento central de mis planteamientos (los transportes) en unidades menos fiables y prescindibles.
Podría limitarme a esperar los análisis de gente como Guille o Keldaur, tratar de adoptar sus enfoques para minimizar el riesgo de mis inversiones económicas, pero en base a lo que sé ahora y lo que sabré en una semana prefiero tratar de obtener ventaja competitiva e intentar encontrar un planteamiento propio. Teniendo en cuenta mis circunstancias:
- ¿Dónde quiero llegar? Quiero llegar a una situación a medio plazo (6 meses) en que haya encontrado una forma viable de emplear listas similares a las que juego hasta ahora, empleando los transportes como tales en lugar de como plataformas de disparo e intentando maximizar mi impacto CaC, buscando entre los códex que conozco el que me dé las mejores herramientas para ello. Por otro lado, partiendo de la flexibilidad mental suficiente, quiero permanecer abierto a explorar otras vías explotables que me permitan encontrar competitividad con un coste moderado.
- ¿Qué voy a hacer para lograrlo? En primer lugar voy a empaparme de los efectos que tienen los cambios en mis listas y códex, voy a cuadrar listas y unidades para tratar de obtener ventajas y nuevas sinergias. Pero también voy a tratar de encontrar tantas diferencias y "buffs" como sea posible, tratando de explotar vías económicas de abastecerme de las miniaturas que me puedan faltar, todo ello partiendo de que tengo una base de miniaturas diversa (tengo miniaturas de cualquier tipo de unidad excepto motos y monstruosas xD)
- ¿Cuándo voy a hacerlo? A lo largo del primer mes preveo una fase de análisis tanto de la adaptación de mis listas como de exploración de opciones nuevas, en función del resultado planeo dos meses de testeo intensivo y en caso de tener que hacer algún cambio radical de concepto, planeo tres meses de compras y más testeo de nuevas opciones.
Espero que los ejemplos hayan servido para ilustrar lo importante de esta parte del proceso, en el mundo de la empresa esto equivale a balances de costes y beneficios, a planificación estratégica del mercado y a gestión estratégica de procesos en función del paradigma que le marca el entorno (legislación estatal, relaciones laborales, etc.) Básicamente la empresa se imagina a si misma en el futuro y trata de establecer los pasos para llegar hasta donde quiere.
Nosotros imitamos ése proceso a pequeña escala, llegando por resumen a la conclusión de que es fundamental tener claro el planteamiento que vamos a tener de cara al futuro y la visión estratégica que queremos para afrontarlo, explotarlo y obtener ventaja competitiva. Y todo esto sin poner una miniatura en la mesa.
¡Un saludo, cracks!
PD: Lo he enfocado a sexta porque es un cambio presente e inminente, pero el proceso cuando elegí coleccionar marines y no cualquier otro ejército también es válido como ejemplo. Un pin para quien haga visibles las analogías en los comentarios :P